martes, 30 de marzo de 2010

El verano Mágico


Os contaré una historia sobre mis amigas las hadas; cuando yo tenía cinco años tuve mi primer encuentro con ellas, era verano y yo paseaba por el bosque que había detrás de la casa de mi abuela cuando pude descubrirlas en los árboles, concretamente en un roble muy anciano. Los robles tienen unas ramas muy gruesas y a las hadas les encantan para columpiarse.
Llevaban a modo de sombrero un pequeño fruto de color rojo y sus mangas simulaban hojas en tonos verdes y dorados para camuflarse. Siempre estaban jugando y tirando frutos a los caminantes, pero yo guardaba silencio para poder escuchar sus pequeñas carcajadas. Deliberadamente dejaban pequeñas muescas en los troncos de los árboles para que las otras hadas supieran que estaban allí. Mi amiga Clara, mi mejor amiga de la infancia, no pudo pasar aquel verano conmigo porque estuvo enferma pero yo dedicaba cada día un buen rato para dibujarle una a una las hadas que iba encontrando y así ella pudiera ser partícipe de aquel verano mágico.
En otra ocasión, mientras observaba atentamente una ladera llena de flores pude descubrir las hadas de las flores, todas llenas de pétalos, moviéndose tan rápido que apenas podía distinguirlas, pero dejando un rastro de pequeñas huellas para que el resto de las hadas pudieran seguirlas…cuando distinguí entre ellas al hada amapola me fui corriendo a casa para dibujarla.
Junto al lago, puse los cinco sentidos para poder encontrar las maravillosas hadas acuáticas pero solo pude distinguir el polvo de hadas que habían dejado. Realmente emocionada por mis descubrimientos al llegar a casa se lo conté a mi abuela, ella no se sorprendió, había vivido junto al bosque toda la vida, pero me aconsejó que como costumbre, al terminar la merienda dejase siempre unas miguitas en el plato porque no hay cosa que les guste más a las hadas que los pedazitos de tarta.
Así fue transcurriendo el verano, dibujando hadas, dejando miguitas en el plato que misteriosamente desaparecían… pero en Septiembre regresé a la vida normal.


Años más tarde, cuando volví a pasar una larga temporada con mi abuela me reencontré con mi vieja habitación y los dibujos que había hecho sobre las hadas y aquella noche salí a buscarlas, me parecía increible haber olvidado durante tanto tiempo aquella experiencia Al principio solo pude distinguir las estrellas y la luna inmensa sobre las copas de los árboles, pero aguardé en silencio y algo diminuto, muy parecido a una luciérnaga se acercó peligrosamente a mi cara…mi primera reacción fue darle un manotazo, pero enseguida comprendí que se trataba de un hada nocturna de las que reflejan la luz de las estrellas de un lado a otro. Esa misma noche volví a escribir a Clara para contarle que la magia había regresado a mi vida.
En poco tiempo recibí un paquete de parte de Clara en la vieja oficina de correos, con una nota que decía:
“Recuerdo el verano en el que me hablaste de tus hadas por primera vez, tus dibujos fueron un alivio en mi enfermedad y con el tiempo yo también logré verlas, pero ahora creo que me estoy haciendo mayor porque no consigo distinguirlas entre las hojas de los robles, ni entre las amapolas del campo. Te mando mis herramientas de búsqueda para devolverte el favor que un día me hiciste.
Tu amiga:
Clara "
Junto a la nota me envió su lupa, dibujos que hizo de las diferentes huellas de hadas que se pueden encontrar, un frasco con agua del pantano en el que suelen revolotear y pequeñas ramitas y hojas para que recordara sus colores y sus camuflajes.
Así que, aquí sigo buscando hadas. Incluso mi amiga Clara ha retomado la búsqueda, así que, si crees en ellas y observas en silencio y despacio a tu alrededor estoy segura que las verás.

miércoles, 24 de marzo de 2010

¡ YA ! somos 400 AMIGOS.

Se está acercando un día de Abril,
se acerca un tiempo de conejos,
se acerca un pájaro veloz,
y a mí me escarba la ansiedad,
me escarba hondo acá en lo Blando.
Se está acercando un día Feliz,
como un barco tras sus meses.

GRACIAS A TODOS POR HACERLO POSIBLE
OS LLEVO ACÁ EN LO BLANDO.
SOIS MI ORGULLO.
QUIERO MENCIONAR
MUY ESPECIALMENTE A MI HIJO JAVIER,
Y A MI MARIDO JAVI,
Siempre están a mi lado
compartiendo tiempos de conejos
hacia finales de NOVIEMBRE.
Besos y Flores para llenar nuestra horas
Magia y Colores que nunca digan que estás sola.

Simplemente Nati,

La Botica de la Felicidad.


Cuenta la leyenda que...
Cierto día apareció un hombre, venía pidiendo un remedio para su hijo que estaba en la oscuridad, y en esta botica se le dió un frasquito lleno de luz...
Otro día vino una mujer, venía pidiendo un remedio para cicatrizar las heridas de su hijo y en esta botica se le dió un ungüento de amor...
Al cabo del tiempo apareció un hijo, venía pidiendo un remedio para sus padres que estaban cansados y con pocas fuerzas y en esta botica se le dio unas píldoras de cariño y comprensión...
Al poco tiempo apareció un niño por la puerta de esta botica, traía un paquete, al abrirlo había un hermoso regalo de gratitud.
Esto es un homenaje a todas las boticarias, boticarios, mancebas, mancebos, pacientes, clientes y amigos pasados, presentes, futuros, que han tenido el bien de pasar por esta Botica.
Homenaje a mi botica y sus trabajadores.

viernes, 19 de marzo de 2010

HOY CUMPLE MI BLOG 300 SEGIDORES

HOY A LAS 3-30 DE LA MADRUGADA CUMPLE MI BLOG SUS 300 SEGIDORES
Y ESTOY MUY CONTENTA, CUANDO ESTE PROTECTO ERA ESO UN PROYECTO, NUNCA PENSÉ QUE TENDRIA TANTOS AMIGOS Y BUENOS AMIGOS.
GRACIAS A TODOS Y CADA UNO DE ELLOS POR COMPARTIR CONMIGO ESTE SUEÑO
HECHO REALIDAD.
ESTA BELLA FLOR OS LA DEDICO CON MUCHO AMOR. ES TRANSPARENTE COMO MIS CUENTOS Y FRESQUITA COMO LAS IDEAS QUE SALEN DE MI CABEZA PARA COMPARTIRLAS CON TODOS Y CADA UNO DE VOSOTROS.
OS QUIERO UN MONTÓN Y ESPERO QUE SIGAMOS HACIENDO ESTE CAMINO JUNTOS.
BESOS DESDE EL ALMA nATI.

martes, 16 de marzo de 2010

La biblioteca de la imaginación


En el país del Mas Acá la biblioteca de la imaginación estaba ubicada en un edificio con forma de lapicero. Al entrar se percibía un suave olor a polvo de talco, porque en esta biblioteca los libros eran creados por la inocencia y la magia de los bebés. las páginas de sus libros son tiernas y risueñas, incluso en alguna ocasión se pueden encontrar en ellas pequeños charquitos de leche, y se ha escuchado algún que otro hipo infantil...lo que molesta enormemente a su bibliotecaria, alquien mayor del país del Mas Allá, con la inocencia perdida.En esta biblioteca tenían un gran problema; las hojas de los libros aparecían siempre dobladas, causandoles un enorme dolor a los pobrecitos, porque los bebés no sabían qué hacer para señalar su lectura sin dañar las hojas...hasta que un día el Hada Beatriz visitó la biblioteca del país del Mas Acá cargada con preciosos marca páginas y solucionó para siempre su problema. Ahora todos los libros sonríen aliviados con su regalo

sábado, 6 de marzo de 2010

La importancia de llamarse Pérez

Para celebrar que ya tengo 200 seguidores he decidido subir otro video-cuento, porque hace ya tiempo que no subía ninguno. Es un cuento muy especial ya que he contado con la colaboración de Antonio Javier Calero, guitarrista con talento y músico excepcional que ha hecho, por así decirlo, la banda sonora; una composición para guitarra española que él mismo interpreta.

Os animo a visitar su espacio donde vive el arte grande y compartido.

http://www.myspace.com/antoniojcalero

lunes, 22 de febrero de 2010

Te propongo un juego.... ¿te apuntas?

Se trata de un cuento inacabado para que tú, que entras en mi blog y lees mis historias, lo termines.

Será divertido...¿te apuntas?


Este es el comienzo:


Trisy



Ahora vive olvidado en el foso del oscuro y medio derruído teatro, por compañero tiene un raton llamado Trisy, es de color gris claro y en la punta del hozico tiene una mancha marrón que lo hace muy gracioso pues parece que siempre está manchado de chocolate. Aquel taburete del piano contaba a Trisy cómo de glamuroso fue en otro tiempo su ruinoso y abandonado teatro.

El taburete padecía grandes dolores por la humedad del foso y ya tenía alergias por la cantidad de polvo que allí se respiraba. Trisy recorría todo el teatro con una agilidad envidiable, subía a los palcos, bajaba al patio de butacas, correteaba los viejos camerinos, las salas de peluqueria y maquillaje y los cuartos de sastrería que eran sus favoritos.


Uno de los días que el sol entraba por el ventanuco del foso, nuestro amigo el taburete dijo a Trisy:

-"Hoy me encuentro con ganas de ir a dar paseos por el teatro".

-"¿Y dónde quiere ir el señor?", contestó Trisy sonriendo.

-"¿Me acompañas a la sala de vestuarios?".

Poco a poco, debido a sus viejas y doloridas patas llegarón a la sala. En la puerta colgaba el cartel de una vieja punta y entonces el viejo taburete suspiró;-"¡Qué tiempos aquellos!".


...Bueno pues el final de esta historia como ya te dije antes es cosa tuya.

Realmente emoconada por la calidad y cantidad de respuestas he decidido quedar este juego abierto para siempre, para que todo aquel que quiera pueda regalarnos su final particular...en breve yo también publicaré el mío.

lunes, 15 de febrero de 2010

Verde añil


Érase una vez, en el país del verde añil, donde los duendes fabrican el polvo de las hadas, que vivía un duendecillo travieso y juguetón que se pasaba todo el día cambiando los polvos de sitio, con lo que las hadas se hacían mucho lío cuando los tenían que utilizar.
Un día, muy de mañana, cuando todos dormían decidió cambiar el país de color porque el verde le resultaba muy pastelón y a él le gustaba el Azul, un azul inmenso como el mar, suave como el cielo y cálido como el sol. Para lograrlo necesitaba la ayuda de una niña del país del “más acá” y comenzó a buscarla. Recorrió montañas y lagos, primaveras y otoños hasta que un día que andaba despistado la encontró en un bosque de hierba verde y árboles poco poblados. La niña estaba sentada en la piedra de un lago y nuestro travieso duendecillo quiso cantarle un poema de Amor y así llenó sus días de besos y flores, de primavera en invierno y de mañanas junto al mar.
Construyeron un nido para vivir y la madre Tierra los cubrió con su manto .Les nació un brote de esperanza, mitad niño y mitad duende (a veces más duende que niño) que llenó sus días de Paz y Armonía, terriblemente travieso pero eternamente feliz. Pintaron sus días de Azul y sus noches de Añil. Cantaron canciones de Paz y junto al mar se amaron para siempre.
No, no creáis que el país del verde Añil se me ha olvidado, lo que ocurre es que su Amor lo convirtió en Azul y el sol les calideció las almas. Eso sí, las hadas nunca más se confundieron de polvos y tampoco fueron olvidadas.
Y colorín colorado, este cuento nunca estará terminado.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Amor verdadero




Esta es la historia de dos gotas de agua.

Eran dos gotas muy especiales, tanto que vagaban solas, sin pertenecer a ningún río, lago o mar. Ellas preferían juguetear con las florecillas en la mañana, sentir el cosquilleo de los refrescos colándose en los vasos... pero había algo en sus vidas que les hacía sentir como si se secaran, que las hacía sentirse diferentes.

Aunque alguna vez intentaron mezclarse con el mar, el lago, o el río no llegaron a ser felices porque el Rey del mar las expulsó por ser distintas a todas las demás, la princesa del lago se sentía incómoda con su presencia y así una y otra vez.

Mucho tiempo atrás una de nuestras gotas había conocido a un atractivo y apuesto chorro de agua y se enamoró perdidamente de él. Ella estaba encantada, porque jugueteaba entre sus cálidos y refrescantes chapuzeos, tal era su amor que de aquella unión nacieron dos pequeños chorritos de agua y ella fue feliz. Pero aquellos tiempos de placer terminaron un día gris cuando su cálido y tierno chorro de agua se convirtió en una agresiva y malvada cascada que daño a nuestra gota con su furia y atemorizó a los pequeños chorritos con sus gruñidos y su fuerza.
Sin saber muy bien qué hacer y cada vez más atemorizada decidió abandonar la furiosa cascada y pulular como ya lo había hecho antes...

Tengo que deciros que nuestras dos gotitas no se conocían, cada cual andaba su propio camino.
Pasaron días y noches, veranos e inviernos, hasta que una mañana de esas que el sol calidece las almas y sientes que algo grande va a ocurrir, nuestras dos gotitas se encontraron y surgió entre ellas el Amor Verdadero.

sábado, 6 de febrero de 2010

Cambios en el blog


Después de evaluar las propuestas que me han sugerido para este blog y para mayor comodidad de todos sus seguidores, he decidido crear otro blog hermano de este, un lugar que seguiré llenando con todas vuestras muestras de cariño y donde iré dejando a partir de hoy todos y cada uno de los premios, mimo premios y regalos que recibo. Todas las entradas que había en este blog con vuestros premios, regalos y comentarios ya están disfrutando de su nuevo hogar.
La dirección del nuevo blog es esta http://lospremiosdenati.blogspot.com/ Espero que os guste el cambio. Un beso para todos.


miércoles, 27 de enero de 2010

Hada Luna


Como todas las tardes Hada Luna corría para terminar su merienda e irse a jugar con sus amigos, jugaban con las bicis a corretear por las calles y a saltar en cualquier cosa que fuera lo más parecido a un charco, reían y reían con la inocencia dibujada en sus caras. Lo que más le gustaba en el mundo a nuestra pequeña Hada Luna era beber en las fuentes y a veces lo repetía en tantas ocasiones que terminaba con dolor de tripa y tenía que marcharse a casa cuando el juego estaba más interesante. Cuando llegaba, su madre, con solo mirarla, ya sabía que algo no iba bien, pero lejos de interrogarla esperaba pacientemente a que ella le contara lo sucedido. Hada Luna no siempre lo hacía pero su madre siempre adivinaba. Tras la ducha y la cena tenía que irse a dormir con cara de “no es justo” por ser pequeña, no pasaba ni un minuto sin que se escuchara: “Tengo sed” a lo que su padre respondía: “es muy tarde, anda, duérmete”. Y por la mañana parecía como si todas las fuentes de su ciudad estuvieran en su cama…
-“Mamá, mamá, me lo he vuelto a hacer en la cama”.

Su madre con cariño le explicó que no podía beber de todas las fuentes y menos por la tarde. Hada Luna, sonrojada prometía en vano no volver a hacerlo más, pero el problema crecía con ella, y ya no solo se levantaba mojada sino que a veces volvía del cole abochornada por que el pipí se había escapado…y sus compañeros y amigos se habían reído de ella. “pero mamá”, decía Hada Luna desesperada; “cuando me río no puedo evitarlo, se me escapa sin querer”. “Pues tienes que ir más a menudo al baño, hija, si no esto se convertirá en un problema cada vez más difícil de solucionar”.
Hada Luna siempre tomaba en cuenta los consejos de su madre pero en esta ocasión no podía remediar desobedecerla porque cuando jugaba estaba muy entretenida haciendo una actividad que le gustaba, le daba tanta pereza ir al baño y aguantaba tanto que cuando encontraba el momento de ir ya era demasiado tarde.
Un día se preparó un viaje en el colegio y Hada Luna ilusionada pidió permiso en casa para ir y como a sus padres les pareció buena idea comenzó a preparar su mochila, serían tres días maravillosos en el campo, haciendo todo tipo de actividades, durmiendo en tiendas de campaña, bañándose en lagunas naturales y comiendo juntos al aire libre. Y llegó el gran día, sus padres la acompañaron a buscar el autobús que les llevaría a su destino y todo comenzó a discurrir según lo había planeado hasta que al llegar a la tienda por la noche recordó que no había parado de beber en toda la tarde, había bebido aún más en la cena y junto al fuego de campamento. “Me pondré el pijama y me meteré en el saco de dormir”, pensó, e intentaré no quedarme dormida, aunque sabía que con el cansancio que arrastraba eso resultaría casi imposible, la pobre se veía ya por la mañana despertándose empapada y con la tienda oliendo a pipí.
Pero al buscar su pijama en la mochila encontró la solución; su madre le había metido unas braguitas-pañales super- absorbentes por lo que pudo dormir plácidamente toda la noche sin miedo al ridículo y disfrutar plenamente del campamento.
Pero pasó tanto miedo pensando en las risas de sus compañeros que desde ese día dejó la pereza a un lado y decidió obedecer a su madre.
Querido niño, sí, tú que te escondes detrás de tus gafas, no eres el único que mojas la cama o llegas mojado a casa, si tienes paciencia y obedeces a tu mamá todo se arreglará tarde o temprano…nuestra amiga Hada Luna ya no ha vuelto a venir mojada y es muy feliz. Cuando creas que las cosas te ocurren a ti sola, o a ti solo, mira a tu alrededor y comprobarás que la mayoría de las cosas que te asustan nos han ocurrido a casi todos.
Con todo mi cariño para los niños que un día mojaron sus sueños.

jueves, 21 de enero de 2010

Los Seres Mágicos


Era tarde y no se veía, todos los duendes, hadas y elfos caminaban con sigilo como sólo lo saben hacer los seres mágicos, sin dejar huellas en el tiempo. Cuando llegaron al lugar que buscaban todo se iluminó en color morado y verde.
Las hadas saltaban tan contentas que el polvo de estrellas se les caía de los bolsillos, la alegría de los duendes hacía que les sonaran sin cesar los cascabeles de sus zapatos (los de la suerte) y los elfos estornudaban aromas de flores frescas.
Habían descubierto un lugar muy especial y distinto a todo lo visto antes…habían llegado a un lugar realmente mágico, la mente de un niño autista, que con su carita de despistado los llamaba desde su interior y les pedía que crearan para él un cuento, un cuento con muchos dibujos y muchos colores, brillantes e intensos y sin poder remediarlo todos los seres mágicos que allí se encontraban crearon el más bello de los cuentos con los colores más increibles que nadie pudo imaginar.
En la clase de aquel niño, para sorpresa de todos los que a veces intentaban captar en vano su interés o su atención, ocurrió también algo mágico; en su rostro se dibujó una sonrisa inmensa que iluminó el aula y señalando el dibujo de aquel bosque encantado comenzó a aplaudir.
Sus educadores llamaron enseguida a sus padres, para que todos disfrutaran de la alegría que inundaba a su pequeño.
Y es que, a veces, cuando uno no logra hablar por fuera, lo hace desde dentro…por esto tenemos que estar muy atentos a su mundo interior….porque nos hablan más de lo que podemos imaginar.

Para todos los niños autistas y sus cuidadores

lunes, 18 de enero de 2010

Mi blog cumple 100 seguidores


Mi blog ha llegado hoy al número 100 de seguidores, encabezándolo mi Hermana Pilar siendo el número uno, sin ella todo esto no hubiera sido posible, gracias a sus ánimos, su constancia día a día, su apoyo y tantas horas perdidas ayudandome en mí-su blog. Gracias a ella y a mi marido Javier he aprendido lo poquito que se de internet.
Gracias hermana por estar siempre cuando mas te necesito. Seé que muchos la conoceis pero para quien todavía no la conozca entrar en su blog, es una maestra de las minis, la pintura y de todo lo que le pongan por delante. Yo estoy super-orgullosa de ella.
Poniendo Las Minis de Pilar ya podeis conocerla.
Y cómo no, mi última seguidora se llama Daniela, al ser la última conozco poco de ella pero espero que sea el comienzo de una buena amistads, ella hace el número cien de mís seguidores.
GRACIAS A TODOS.

martes, 12 de enero de 2010

La fábrica de los duendes



Ayer visité la fábrica de los duendes, estaba en la copa de un gran árbol de color añil. Este árbol era una especie única, nació una mañana cuando una estrella estornudó y dejó caer al suelo una gran montaña de polvos de hada color azul. Los duendes que vivían en esa montaña corrieron a instalarse en el árbol.
En la fábrica se creaban sueños, magia, besos, sonrisas y amor. Cada duende se encargaba de una sección y suministraba los sueños y la magia a las personas de la tierra que los necesitaban.

En esta bella montaña había un pueblecito de calles escalonadas y en el pueblecito vivía un niño que tiempo atrás fue salpicado con polvos de luz, el duende de color añil le regaló besos y flores pero al niño no le gustaron ni los besos ni el aroma de las flores y el pequeño duende se marchó a su árbol, tan triste, tan triste que jamás pudo volver a crear nada. Como la tristeza se contagia, uno a uno, todos los duendes comenzaron a padecer la misma enfermedad y poco a poco la fábrica dejó de crear ilusiones.

Un día, por ese lugar, pasó una pequeña mariposa que pudo percatarse de la situación y corrió al pantano azul para contarle al hada lo sucedido. El hada pidió ayuda al Rey de los colores y a una niña de rizos negros que vivía en la ciudad de la fantasía llamada Momo.

Sin que el niño de las montañas pudiera darse cuenta el hada besó su corazón, el Rey de los colores pintó la más bella de las margaritas y con un pincel transparente la llenó de aroma, aroma de esperanza, y la pequeña niña de ojos negros se acercó y con una mirada de profunda verdad la dejó junto al niño...Poco a poco aquel niño fue cambiando, apenas sin darse cuenta, hasta que la tristeza comenzó a sentirse incómoda y abandonó aquel lugar...

... ahora la fábrica de los duendes vuelve a ponerse en marcha.

Os presento a mi mascota: CHINCHO




Hoy quiero presentaros a mi mascota se llama: CHINCHO, es una chinchilla: simpática, juguetona, que duerme de día y juega de noche, se alimenta de un pienso especial, no se puede mojar, se baña con arena y esa tarea la realiza él solito.

Le gusta la lechuga y el pan duro y tenemos que tener mucho cuidado con los papeles, cartones, plásticos... al ser un roedor, todas esas cosas le vuelven loco. Es el mimoso de la casa, junto a mi hijo Javier.

jueves, 17 de diciembre de 2009

La Estrella de Nieve


El otoño dio paso al invierno y el frío volvió a envolver las calles y plazas del pueblo. El final del calendario se acercaba y Javier estaba contento, porque sabía que en pocos días volvería a ver brillar la gran estrella que coronaba su árbol, y que su abuelo, como todos los años, volvería a contarle cómo se hizo de aquella estrella cuando la mamá de Javier era sólo una niña…
Se acercaba la Navidad y Javier pegaba su carita a los cristales del gran salón, le encantaba dejar empañados los cristales, y dibujar después en ellos, le encantaba salir con su abuelo a pasar esos días de Navidad, las calles tenían un olor especial a panecillos calientes, canela y limón. El abuelo de Javier a la mañana siguiente levantó temprano al pequeño, para decorar el gran árbol que decoraría esos días el salón. Los dos, abuelo y nieto, muy contentos e ilusionados, colocaban luces, bolas plateadas y adornos de los innumerables países que el abuelo y su madre habían visitado, cuando todos los adornos y luces estaban colocados dijo el abuelo: “Javier súbete a la escalera y corona él árbol”, el pequeño cogió la gran estrella y la puso en lo alto del árbol, terminando así su colocación . Cuando todo terminó de guardarse, se sentaron junto al árbol al lado de la chimenea y Javier dijo: “abuelo, cuéntame la historia de cómo te hiciste de la gran estrella del árbol”.
El abuelo todo orgulloso y rodeado de toda su familia comenzó diciendo: “tu madre era muy pequeña, ¿lo recuerdas hija?” Y la hija contestó; “cómo olvidarlo papá, pero cuéntalo”…”eran otros tiempos y no había tantas cosas como ahora, pero nosotros siempre adornábamos un pequeño arbolito de Navidad, poníamos bolas y cintas de colores, pero nunca encontramos la estrella que buscábamos y la hacíamos de cartón, la coloreábamos o la forrábamos de papel de plata, así un año y otro”.
“Tú madre, cuándo llegaba la Navidad y se acercaba el día de decorar el árbol, se ponía muy triste porque sabía que la estrella no estaba y un año más tendríamos que hacerla. Ese año cuando nos marchamos a descansar, yo me levanté y salí al porche, comenzaba a nevar, los copos eran tan suaves, que se podía ver la estrella que forman al caer. Pensé… si pudiese coger una para mi árbol, mi hija sería tan Feliz …y cerré los ojos y lancé un deseo y entré en casa pues el frió comenzaba a helarme los huesos”.
“A la mañana siguiente, cuando colocábamos los regalos junto al árbol y la abuela hacía la comida y los dulces pude darme cuenta que había un paquete que nadie había puesto, claro, no podía abrirlo hasta la noche de Navidad”…
- “¡Abuelo!”, interrumpió el pequeño Javier que comía una jugosa galleta en forma de muñequito que todos los años cocinaba con la abuela, “¿porqué no lo abriste y luego lo cerraste otra vez?”
- “Porque no tenía tarjeta y por lo tanto no era mío, hasta que el nombre apareciera en el paquete. Esperamos muy impacientes la noche de Navidad, con la peculiaridad de que la estrella que hizo tu madre ese año se caía cada vez que la colocábamos y ella se entristecía aun más”.
“Todas las noches pedía mi anhelado deseo y cuando llegó la noche de Navidad, cada uno abrió sus regalos y aquel regalo sin nombre quedó bajo el árbol. Decidimos abrirlo y pensamos hacerlo por turnos, primero la abuela pero el paquete no se abría, parecía hermético, después lo intenté yo y tampoco tuve éxito y cuando tu madre lo cogió entre sus manitas comenzó a moverse y todos nos quedamos perplejos porque al quitar la tapa una preciosa estrella, como los copos de nieve subió hasta el árbol. Brilla tanto porque es de cristal, por este motivo la guardamos con tanto cuidado y le damos este trato tan especial.
Así fue como me hice de la estrella que corona cada año nuestro árbol”.



Este cuento tiene una dedicación muy especial.
Esta dedicado al abuelo Paco, mi padre, que es la estrella que nos ilumina, para que en nuestros corazones sea siempre Navidad
Para mi hijo Javier, por la unión tan bonita que tenia con su abuelo y por ser la luz de nuestra esperanza
Y como no a mi hermana Pilar porque sin ella mi Navidad no tendría sentido.
Os kiero, Nati.



FELIZ NAVIDAD PARA TODOS-AS.

La Navidad es la sonrisa de un niño

Al calor del hogar.

Es tiempo de compartir.


Las cosas cotidianas

Momentos navideños

Al calor del hogar, de mi hermana Pilar.

martes, 8 de diciembre de 2009

La semilla de Navidad


Nevaba y todas las calles tenían ese olor tan peculiar, era Navidad, porque la Navidad huele... ¿nunca lo habéis notado?, huele a frío, a pan caliente, a troncos quemados, la Navidad huele a Paz. Todo el mundo andaba muy ajetreado por aquellos días, con las compras de regalos, cintas de colores, comida en abundancia... Como cada año se talaban árboles para llevarlos a las casas y adornarlos con vivos y brillantes colores, colgarles figuritas y coronarlos con la gran estrella de Oriente, al llegar la noche todas sus luces de colores iluminan los salones de las casas, aunque hay siempre algunas que quedan por iluminar...Sólo había una preocupación en el corazón de aquellas personas y era la compra de árboles, regalos y vestidos o tener una gran mesa repleta de comida y golosinas, para su cena y la de sus amigos, que tienen sus mesas tan repletas como las suyas...
Pero el Espíritu de la Navidad, el que debe reinar en nuestros corazones todos los días de nuestra vida, había desaparecido, incluso en los días que antes era recordado, y ¿sabéis por qué?, porque todos estamos demasiado preocupados por las cosas materiales y por nosotros mismos.
Un grupo de niños que jugaban en un parque, ajenos a la agitación que reinaba en la ciudad por aquellos días, vieron que uno de los árboles del parque lloraba desconsoladamente mientras sus hojas caían sin parar.
Muy despacio, tímidamente, se acercaron a él.
-” ¿Qué te ocurre?”, preguntaron con voz entrecortada e inocente, como sólo los niños saben hacerlo.
-”Yo”, dijo el árbol sollozando, “era el Espíritu de la Navidad pero, poco a poco, me estoy muriendo porque nadie me recuerda y lo que no se recuerda se muere.
-” ¿Qué es el Espíritu de la Navidad?”, preguntó una voz pequeña y pecosa.
Y con las pocas fuerzas que le quedaban comenzó a decir: “Hace muchos, muchos años, nació en la tierra un niño al que llamaron Jesús, este niño era el Hijo de Dios, nació en un pesebre y por ser Hijo de Dios llenó todo el mundo de luz, tres reyes de oriente vinieron a ofrecerles regalos que fueron oro, incienso y mirra... entonces se celebró una gran fiesta que aún hoy se sigue celebrando. Pero las cosas han cambiado.
-” ¿Por qué?”, preguntó otra vocecilla.
-”No hace mucho tiempo, cuando en los pueblos y las ciudades no existían las luces de neón y las calles eran lugares transitables donde se podía jugar y pasear, el Espíritu de la Navidad habitaba entre nosotros.
-” ¿Cómo era la Navidad?”,” ¿Cómo era la Navidad?”, repetían una y otra vez aquellas caritas curiosas y sonrojadas por el frío.
-”Pues en cada casa, cuando se acercaba la Navidad, toda la familia colaboraba preparando el Portal de Belén, en memoria del niño Jesús, con cartones y cajitas se hacían las casas, con un viejo espejo el río, con maderitas y paja los chozos, con hierba de los caminos y con piedras de la fragua las montañas... desde el más pequeño al mayor participaban en esta tradición, sacaban las zambombas y panderetas y se preparaban para la noche de noche buena. Las abuelas preparaban ricos buñuelos y judías con bacalao y los abuelos se disponían a contar cuentos. Todavía recuerdo el olor de la harina tostada o la tierra mojada, eran aromas de casa, aromas de Navidad. Cuando llegaba la ansiada noche todos se reunían en la misa del Gallo y a la salida cada familia cenaba al calor del hogar. Cantaban villancicos y se sentaban alrededor del abuelo que contaba cuentos hasta que cada uno de los pequeños se rendía y se iba durmiendo. No se podía permitir que algún vecino se quedara sin cenar y se compartían las judías y las castañas. Después todos se juntaban y tomando una copita de aguardiente brindaban por el niño Dios.”
-” ¿Y no había árbol de Navidad?”, preguntó otra vocecilla.
-”No, mi pequeño niño, no existía el tan deseado árbol para nosotros que destroza nuestros campos y las montañas.”
-” ¿Y tampoco había turrón, pavo o mariscos?”.
-”Pues no, tampoco había, pero sí había Amor, Paz, y se sabía compartir con todos. Las familias estaban unidas, pero unidas de verdad, el padre no llamaba desde un móvil diciendo que sentía no poder venir por asuntos de negocios, la madre no dejaba a los niños con una canguro por tener que ir a una fiesta.”
-”Pues a mí, mi madre”, decía la carita sonrojada y pecosa “nos deja con una chica que nos deja jugar con la videoconsola todo el rato mientras ella se va a la cocina con sus amigos.”
Los chicos, emocionados, preguntaban una y otra vez; “¿y Papá Noel?, ¿y Papá Noel?”.Y cada vez con menos fuerza el árbol les contó que tampoco existía, que en aquel tiempo venían los Reyes Magos que regalaban caballitos de madera y muñequitas de trapo.
-”Pero, antes de que digáis nada, os tengo que explicar que aquella tradición era preciosa. Los papás y la mamás cantaban siempre la historia de los reyes... ¿la sabéis?”.
Entonces los niños, muertos de risa, dijeron al árbol, cada vez más moribundo: “los Reyes, los Reyes no existen, los regalos los compran nuestros padres, pero no esas cosas que tú dices, a nosotros nos compran ordenadores, bicis de montaña...”.
-”Pero, bueno, cuéntanos la historia de los Reyes”.
-”Creo, pequeños, que mis fuerzas se acabaron”.
Y otra voz preguntó; “¿qué es el Espíritu de la Navidad?, porque esto que nos has contado es un royo.
-”Es el Amor”,….y nuestro Espíritu murió.
Ahora tenemos una pequeña semilla esperando ser plantada en nuestros corazones, mientras tanto hay regalos y fiestas, muy poco de familiaridad y menos de compartir. Todos nos sentamos juntos a la mesa, pero deseando levantarnos. Se nos ha muerto el Amor.Ojala plantemos esa semilla y nos crezca el más bello de los árboles y sepamos cuidarlo cada día de nuestras vidas. FELIZ NAVIDAD

viernes, 27 de noviembre de 2009

Tiquitiqui

Para mi amigo Anselmo, sin el que este cuento no hubiera visto la luz, al amor que siente por la naturaleza y sus habitantes... porque, aunque me haga rabiar cuando nos juntamos, sé que en el fondo me quiere igual que yo a él.

Con todo mi cariño para ti, Anselmo.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

La capa del duende



Cualquier atardecer es bueno para comenzar esta historia. El país donde ocurrió ha sido visitado por todos nosotros en más de una ocasión:”El país de los sueños”...

Comenzaba a anochecer cuando un pequeño ser decidió visitar este bello país, se llamaba Bolita y era un duende muy, muy tímido.

Como era muy tarde cuando llegó, decidió dormir apoyado en una seta. Al amanecer el rocío salpicó su cara y Bolita se despertó...
-” ¡Oh!”, exclamó, “¡qué lindo país!”
Nunca había visto nada igual; los soles eran verdes, las montañas azules y había miles de margaritas. No pudo contener la emoción y dio un gran grito que fue escuchado por todos los soñadores.

-” ¿Qué ha ocurrido?”, dijo desperezándose la montaña.
-”Ha sido el grito de un duende”, contestó una margarita,”conozco ese grito.”
-” ¡Oh, no!, todos se han despertado”, pensó Bolita,
“¿y ahora qué puedo hacer?”
-”...Un duende... ¿qué duende?”, seguía preguntando la montaña.
-”Soy yo”, dijo Bolita con voz entrecortada y nerviosa,”me llamo Bolita y vengo del país de la ilusión a pedir ayuda”.
-” ¿Ayuda?...y para qué”, le gritó una margarita mientras peinaba sus lindos pétalos naranja.

-”Vengo del país de la ilusión”, comenzó diciendo nuestro pequeño amigo mientras, sonrojado, sacaba su carita de detrás de la seta,”allí hemos perdido la magia y la esperanza quiere marcharse, y la ilusión sin magia y sin esperanza no puede existir,
Por eso es que todas las hadas y duendes que vivimos allí hemos salido a buscar ayuda... ¿podréis ayudarme?”
-” ¡Oh, sí!”, dijo la montaña,” ¿cuánto tiempo tienes?”
-”Creo que poco”, respondió Bolita.
-” ¿Como cuántos soles?”
-”Dos o tal vez tres, con un poco de suerte”.
-”Pues si que es poco”, dijeron todos.
-”Lo tengo, lo tengo”, dijo una araña plateada que tejía una linda tela roja.”Invoquemos a todos los soñadores para que nos ayuden”.
-”Sí, sí, sí”, decía ilusionado Bolita,”es genial”
-”Pues manos a la obra, amigos”


Cuando el sol ya había desaparecido todavía nadie tenía la solución y Bolita se impacientaba mientras que en el país de los sueños todos trabajaban con alegría para ayudar a nuestro amigo. Ya el segundo sol se ocultaba y ningún soñador había hablado.
-”Creo”, dijo Bolita,”que ya no podemos hacer nada”.
-”Nada, ¿qué es nada?”, preguntó la seta.
-”No existe la nada”, contestó el viento.
Y triste, como todos los tristes, Bolita se durmió y en sus sueños fue transportado al país de la ilusión, donde todo era mágico y bello y el verde era más intenso. La esperanza y la magia de los sueños habían alimentado a la decaída ilusión y todo volvió a ser como antes.
-” ¿Qué es esto?”, dijo incómoda la seta.
-” ¡Oh, es la capa del duende!”
Aunque tal vez no fuera una capa sino su timidez que dejó allí olvidada.

jueves, 29 de octubre de 2009

El viejo puente


Corrían aires místicos por aquellos parajes, más aires que místicos, diría yo, después del paso del tiempo.
Un puente de madera sostenía nuestras ilusiones y sueños guardando los secretos que le permitían sus viejas fuerzas (por decirlo de una forma elegante).

Aquellos eran tiempos de felicidad; un reloj marcaba incesantemente las horas en Re, que son las horas felices, todo era tan sencillo como la luz de una vela o un lavabo compartido. Yo escribía historias de dragones y princesas y él cantaba canciones de Amor y denuncia... así corrieron años de confidencias y complicidad.

Pero en aquella historia aparecieron también las hermanas siniestras, que no tardaron en desplegar su oscuro velo de tristeza, machacaron nuestras ilusiones de niños y nuestras verdades (olvidaba mencionar que mi amigo es un citruéñigo blanco y estos citruéñigos, como todo el mundo sabe, están hechos sólo de Verdad), enterraron lo único que él creía en una fosa común para que nunca pudiera encontrarlo y se alejaron en la oscuridad como sólo saben hacerlo los cobardes.
Entonces mi citruéñigo sintió dolor y se sellaron sus labios. Ya no hubo confidencias en el viejo puente y los cuentos de princesas se convirtieron en historias de brujas y nuestro reloj común dejó de marcar las horas en Re.
Como quien perdió todo, mi citruéñigo, comenzó a pulular por los rincones sin más carga ni equipaje que un Amor por conjugar y con miedo, tanto que decidió mirar a través de sus cristales para evitar que los aires de tristeza, que las hermanas siniestras habían traído, empañaran su corazón (aunque hubo quien decidió pensar que se escondía detrás de ellos).
...Pasaron muchos inviernos hasta que un rayito de Paz llegó de nuevo a nuestras vidas, tengo que decir que el que llegó a la mía aún sigue aquí (y espero que nunca se vaya) y los dos rayitos que llegaron a la suya también están aquí, calideciendo su alma.
Y los tiempos de tristeza fueron y vinieron, pero cada vez venían más de frente y se marchaban con la luna llena para que así, al menos, podamos ver hacia dónde se dirigen. Los rayitos de Paz trajeron en sus manos un reloj nuevo, que ya no marca las horas en Re pero sí en La Mayor.
Espero que algún día mi citruéñigo me pida que busquemos esa fosa y rescatemos a su Dios que aún permanece debajo del puente.
Hoy también corren aires, pero ya no llevan tristeza, son aires de Paz cargados de ilusiones nuevas y compartidas por duendes y hadas que son escudos perfectos contra las hermanas siniestras.
Ahora vamos construyendo nidos para vivir que sostienen nuestros corazones llenos de Paz.

La palomita

Esta palomita la encontré en un blog y es un homenaje a mi padre que ha fallecido, con vuestro permiso; él siempre las hacia para mí, un beso y gracias.

martes, 27 de octubre de 2009

La bota peregrina


Caminaba como siempre por senderos solitarios, sus amigos eran los arroyos que le ofrecían sus frescas aguas para aliviar el calor de una dura jornada. Un poco cansada, nuestra vieja bota, decidió dar una cabezadita para más tarde retornar el camino. Observó asombrada que a su lado y muy de cerca, la miraba otra bota reluciente con todos sus colores brillantes, sin ningún rozón y con dos velcros rojos para poder abrocharse. Era de color blanco inmaculado y sus adornos y tachuelas en rojo y plata… ¡que bonita era!, casi le dio vergüenza saludarla por su aspecto tan desangelado. Ella estaba descolorida de tanto caminar, sus cordones, ya desgastados por el tiempo, colgaban sin poder anudarse, sus tachuelas estaban oxidadas por la lluvia y el sol y su voz había quedado ronca por el polvo de los camino. Algún roto asomaban por sus suelas, pero… dejó los complejos a un lado y le preguntó:
-… “Bueno ¿y cómo has llegado hasta aquí?”
Mirándola con aires de superioridad, como todos los superiores, respondió:
-“Pues accidentalmente, ¿cómo sino? Iba de viaje en una caja de madera preciosa, charlando animadamente con mi compañera, cuando el coche dio un giro inesperado y caí. El golpe fue tan duro que me desmayé y al despertar me vi en este horrible lugar y sola. Después de mirar, observé que tú dormías y me acerqué a ver si podrías ayudarme a encontrar mi camino, pues yo iba con más botas a una tienda de diseño, claro que el lugar no lo recuerdo, pero si veo la tienda sí.”
Después de escucharla, la vieja bota contestó:
-“El camino será duro y a veces hay que andar kilómetros, tanto haga frío como calor, llueva o tengamos barro.”
-“Qué horror, yo no he nacido para esto, con mi juventud y mi belleza. Tú, por el contrario, sí. Eres tan vieja y tan fea… imagino que me darás prioridad a la hora de escoger los mejores caminos y parar cuando esté cansada. Yo soy de ciudad y sé mucho más que tú, seguro que no sabes nada de diseño y no habrás alternado con la gente que he alternado yo”.
- “¿De dónde habrá salido una bota tan remilgada?” se preguntó, “cierto es que de esas cosas de las que me habla mucho no sé, pero a ver cómo se las compone mañana por estos montes y matorrales y cómo se guarecerá de la lluvia”.
- “Bien, jovencita, será mejor que descanses, mañana comenzaremos el camino bien temprano.”
- “Yo no estoy acostumbrada a madrugar”.
-“Pues yo tampoco a esperar a nadie, soy una bota peregrina, lo soy desde que tengo uso se razón. Camino por lugares inimaginables, me mojo, me ensucio, pero lo que la naturaleza me ofrece creo que tú jamás lo has visto.”
-“Qué asco”, pensó nuestra nuestra joven bota,”se ensucia, se moja y…¡ pretenderá que yo haga lo mismo!. ¡Peregrina! vaya oficio, pero… mañana veremos”
A la mañana siguiente la vieja bota comenzó su camino, no le gustaba perderse el amanecer de un nuevo día, después de andar un gran trecho escuchó los pasos apresurados de su joven compañera que con la voz entrecortada por el cansancio le dijo:
-“¿Cómo no me has despertado? Quedamos que yo ponía las normas.”
Después de reírse un gran rato la vieja y astuta bota le dijo:
-“Eres muy ingenua y muy prepotente para necesitar de los demás, ya te dije ayer que yo soy una bota peregrina y aventurera y si quieres permanecer a mi lado un tiempo en mi vida tienes que saber que no hay normas”.
Caminaron de forma diferente; una feliz, descubriendo paisajes nuevos, puestas de sol de colores extraordinarios, valles verdes con manchas rojas, blancas y amarillas por la cantidad de flores diferentes. La otra, amargada porque comenzaba a ensuciarse y su prioridad era un riachuelo para lavarse.
-“No te mojes tanto pequeña, apagarás tus colores y desgastaras tu tela. Dale valor a lo importante y disfruta de estos paisajes tan bellos, parecen estar pintados con témperas o acuarelas”.
-“Pintados dice, loca es lo que está, ¿crees que tardaremos mucho en llegar a mi destino?”.
-“Pues si te soy sincera no estoy muy segura, ni siquiera sé si lo encontraremos”.
…Y siguieron caminando. Nuestra vieja bota, al ver a la jovencita tan triste, malhumorada y sin disfrutar, comenzó a contarle una historia de sus andadas y poco a poco la joven bota se interesó más y más hasta tal punto que olvidó dónde quería ir y al mundo tan poco verdadero al que pertenecía. Se fue encariñando con la vieja bota. Comprendió después de muchos kilómetros vividos a su lado que eso sí era vivir y que una bota no ha nacido para estar en una exposición hasta que pase de moda y sea arrinconada en el almacén de la tienda de diseño.
Y comenzó a disfrutar de los caminos, saltando en los charcos, guareciéndose del frío entre dos grandes rocas, descansado en grandes arboledas y aprendiendo de las experiencias de su amiga la vieja bota, porque bien cierto es que el hábito no hace al monje pero la edad si te hace sabio y no la belleza exterior. Aprendió que cualquier camino en la vida es hermoso y respetable y decidió ser una bota peregrina y así tener vivencias que poder contar.

..Tanto anduvieron que juntas llegaron a FINISTERRE.

…bueno Amigo Gringo aquí tienes el cuento que me pediste, si te fijas las peregrinas son muy peculiares espero que te guste,
con cariño, Nati del Barco.

viernes, 23 de octubre de 2009

Chocolateandonos de placer por Javi.

Uno de los regalos de Javi fue esta deliciosa tarta de chocolate que degustamos los que celebramos mi cumpleaños.

miércoles, 7 de octubre de 2009

La ciudad de las plantas verdes

Este cuento está dedicado a Indira y Nerea para que igual que ahora disfruten siempre de lo nuevo.
Con todo mi cariño Nati del Barco

viernes, 25 de septiembre de 2009

El hada sin alas




En el bosque de los elfos, duendes, hadas, enanitos de la suerte…vivía un hada sin alas que estaba muy triste porque no podía volar y esto la limitaba mucho, así que siempre que pasaba una estrella fugaz, le pedía sus alitas, cuando cumplía años, su deseo eran sus alitas… lo malo que un hada no puede realizar deseos para otra hadas.
Tanto elfos, duendes, enanitos y demás habitantes pensaron en todo lo pensable, realizaron todas las cosas, como lo hacen los realizadores de cosas… pero sin obtener resultados.
Nuestra hada caminaba por el bosque y se sentó en una seta de las de lunares, sus piececitos quedaban colgando y de repente escuchó: -“Eva”, que era como se llama nuestra hada… -“¡Siii!”-era el ciempiés que le pedía ayuda para llegar a sus manos. Cuando estuvo cerca de ella le dijo: -“he oído por el bosque que estás muy triste porque no tienes alas, imagina que fueses verde, lento y con cien pies, debería ser rápido pero yo estoy contento, tengo muchos zapatos, lo veo todo abajo y eso es muy interesante, piensa en todo lo que puedo ver”… -“¡si!”, dijo Eva, “pero un hada sin alas ¿qué es?”.-Pues un hada encantadora, con una voz que no tienen ni las sirenas, amable con todos, mientras tu tristeza por las alas te agria el carácter, con toda tu altura que te permite casi volar si te montas en el columpio de flores, …cierra los ojos, será una sensación maravillosa. Además; deja de llorar, cambia tus lágrimas por sonrisas, eso hará que los habitantes del bosque estemos más felices porque tú lo estás y no pierdas la esperanza, mientras concedes deseos con tu varita de luna y recuerda….sobre todo, canta.
Eva se quedó pensando y comenzó a cantar y hacer lo que las hadas saben hacer.
Y un día cualquiera de cualquier mes alguien que pasaba por el bosque y escuchó su voz, quedó muy impresionada y se preguntó qué podría hacer para conocer a la dueña de esta voz y el ciempiés, que escucha los pensamientos más ocultos dijo: “Eva, Eva, canta de nuevo y grita tu deseo” y comenzó a cantar, emocionando de tal manera a esta señora que no pudo evitar que unas lágrimas rodaran por su rostro y fueran a parar sobre la espalda de nuestra hada que, mojada, corrió a resguardarse a toda prisa y olvidó pedir su deseo, aunque aquel día se fue a dormir más animada.
Al amanecer, al día siguiente, todos señalaron a Eva y algunos tartamudearon: “mi i-i- ra,
tu -tu-tu es-pal-al-da”, Eva se giró y dos alas trasparentes y brillantes salían de su espalda.
Su alegría era tan grande, que corría, saltaba, volaba y disfrutaba de su mágico día, llevando con ella a su amigo el ciempiés.
Como no pudo ver quién la escuchó decidió cantar todos los días a la misma hora por si pasaba la señora y así podría darle las gracias.
…Si caminas por el bosque y una canción te emociona no lo dudes, tu oído no te engaña, es el hada con alas… Eva.



Para mi hermana Eva Alén Alcañiz por
Tu voz, por tu magia y por dejarte querer
Con retraso en el día de tu cumpleaños
Besos de tu hermana NATI
TE QUIERO

martes, 15 de septiembre de 2009

Por Cigarrear


Esta es la historia de una voz que cayó un día del cielo, porque un angelito jugaba a hacer el pino en una nube mientras que con lluvia limpiaba su arpa. Muy preocupado corrió a decirle al Señor que había perdido su voz y Dios, sonriendo, le dijo:
-”Tu voz está en la tierra y otro ángel va a encontrarla. Cada vez que él cante, eso sí, te dejaré escucharla.”
Dios andaba muy preocupado por el cielo esos días porque no podía darle esa voz a cualquiera. Tenía que ser alguien muy importante. Pero como Él tenía mucho trabajo y mucha gente que atender mandó a una de sus estrellas para buscar a la personita que iba a ser instrumento de esa voz.
La verdad es que la estrella que envió era un poco despistada. Anduvo y anduvo por muchas ciudades, sin contar las veces que pasó por las mismas sin acordarse.
Un poco cansada de no encontrar a nadie decidió dar un tranquilo paseo a hombros de una paloma y volver al cielo para darle la noticia a Dios. Entonces la paloma se posó en una montaña a beber las gotas de plata que flotaban en una flor bañada por el rocío de la mañana. En ese momento fue cuando la estrella vio al niño, que sentado en una roca miraba al cielo con carita triste porque en su vida faltaban citruéñigos.
La estrella, emocionada, dijo a la paloma:
-”Tú le darás la Paz, yo la Luz y Dios la Voz” Y una flor, que despertaba a la vida, se unió a la fiesta y le regaló el Amor.
Este niño comenzó a caminar por la vida y conoció a muchos citruéñigos. Les dio luz y calor, les hizo sonreír, les enseñó a cantar y decidió vivir su vida entregado a Dios, pero no a un dios cualquiera sino al Dios de la alegría y la libertad.
Por eso su Paz puede tocarse, porque se la regaló una paloma con alas de libertad. Por eso brilla en la oscuridad, porque una estrella le salpicó con polvos de luz. Su amor es puro y fresco como el aroma de una flor cuando nace. Y su voz es un regalo de Dios.
Cada vez que el niño canta, un angelito en el cielo con carita picarona se asoma entre las nubes y sigue su melodía con el arpa. Por eso cuando el niño está triste y no canta un angelito llora.

Si alguna vez una luz te ciega con aroma de libertad y una voz te hace sentir en paz, sal corriendo y abraza a ese niño porque quererlo a él es como querer al mismo Dios.
Y así termina la historia...
No olvides que cuando caen cosas del cielo una estrella, algo despistada, baja a la tierra para regalarlas.

miércoles, 2 de septiembre de 2009